La situación actual de nuestra sociedad, donde la tolerancia aparente, la falta de unidad, el stress, la soledad, la promiscuidad, dan origen a la creación de una cultura cibernética donde la necesidad de pertenencia, encuentra un espacio de exhibición sin censura, mostrando sus gustos e intereses y es así, como las imágenes que circulan dentro de la subcultura de los chats, expone una sexualidad compleja, reinventada e impersonal.
Las altas dosis de adrenalina, las nuevas formas de entender el amor y una incansable búsqueda por el choque de piel, por la complicidad y la pertenencia, dan origen a .COM (proyecto personal de imágenes).